La religión Cristiana

Inicio >> Religión Cristiana >> Los Credos

El Credo Atanasiano

Este Credo (también conocido como de San Atanasio, o “Quicumque Vult” —por las palabras con que inicia en latín), es una declaración Cristiana de fe en 40 versos. Se considera como una autoridad en las Iglesias Romana y Protestantes. Contiene dos secciones: una concerniente con la Trinidad y la otra con la Encarnación (la doctrina de las dos naturalezas de Cristo). Comienza y termina con advertencias austeras en cuanto a que la adherencia estricta a esas verdades es indispensable para la salvación. La virulencia de éstas cláusulas condenatorias ha conducido a los críticos, especialmente en las Iglesias Anglicanas, a tomar con medida o abandonar completamente, el uso de este credo.

Es un documento en latín compuesto por la Iglesia Occidental, y fue desconocido para la Iglesia Oriental hasta el S. XII. Desde el S. XVII los estudiosos han generalmente acordado que el Credo Atanasiano no fue escrito por Atanasio (obispo de la iglesia de Alejandría en Egipto, 293 AC, Alejandría – 2/5/373, Alejandría), sino que fue probablemente compuesto en el sur de Francia durante el S. V como una explicación del Credo de Nicena. Se han sugerido numerosos autores, aunque no se ha llegado a una conclusión definitiva. En 1940, el “Excerpta” perdido de Vincent de Lérins (440: “quod ubique, quod semper, quod ab omnibus creditum est”), fue descubierto; y su trabajo contiene mucho del lenguaje del credo. Así, ya sea Vincent o algún admirador de él han sido considerados los posibles autores.

Este credo, que ha recibido menor reconocimiento en el Este desde el S. XVI, se acepta oficialmente por Romanos, Católicos, Anglicanos y Luteranos, aunque su uso en la liturgia de éstas comuniones ha declinado grandemente en siglos recientes. Fuertemente polémico en su tono, desarrolla los temas de la naturaleza de Cristo y la Trinidad.

El así llamado Credo Atanasiano viene a ser la última fórmula dogmática de la doctrina Trinitaria, una substantia —tres personae (“una substancia —tres personas”) y viene desde lo que fue la formulación de Tertulio. En términos prácticos significó un compromiso en el cuál se aseguró a las dos ideas básicas de la revelación Cristiana: la unidad de Dios y la divina autorevelación en las figuras del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, sin racionalizar el misterio en si mismo. En el análisis final, el punto de vista permaneció definitivo en cuanto a que las presunciones fundamentales de la realidad de la salvación y redención han de ser retenidas y no sacrificadas en nombre de un monoteísmo racional.

La copia más antigua conocida del credo fue incluida como prefijo a una colección de homilía por Cesario de Arles (503–542). La influencia del credo parece haber sido principalmente en el sur de Francia y en España en los S. VI y VII. Fue utilizado en la liturgia de las iglesias en Alemania en el S. IX y algún tiempo después en Roma.

Fue aceptado sólo por la Iglesia Occidental. Éste es uno de los Credos autoritativos de la Iglesia Católica. Y tanto la Iglesia Anglicana como otras iglesias protestantes lo aceptan como válido.

Su uso requerido en ciertas ocasiones en la adoración de la Iglesia de Inglaterra ha servido para mantener la doctrina de la Trinidad inusualmente prominente en la teología Inglesa.

1
QUICUMQUE vult salvus esse, ante omnia opus est, ut teneat catholicam fidem:
QUIENQUIERA desee salvarse debe, ante todo, guardar la Fe Católica:
WHOEVER wishes to be saved must, above all, keep the Catholic faith:
2
Quam nisi quisque integram inviolatamque servaverit, absque dubio in aeternam peribit.
Quien no la observare íntegra e inviolada, sin duda perecerá eternamente.
For unless a person keeps this faith whole and entire, he will undoubtedly be lost forever.
3
Fides autem catholica haec est: ut unum Deum in Trinitate, et Trinitatem in unitate veneremur.
Esta es la Fe Católica: que veneramos a un Dios en la Trinidad y a la Trinidad en unidad.
This is what the catholic faith teaches: we worship one God in the Trinity and the Trinity in unity.
4
Neque confundentes personas, neque substantiam seperantes.
Ni confundimos las personas, ni separamos las substancias.
Neither confounding the Persons, nor dividing the substance.
5
Alia est enim persona Patris alia Filii, alia Spiritus Sancti:
Porque otra es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo:
For there is one person of the Father, another of the Son, another of the Holy Spirit.
6
Sed Patris, et Fili, et Spiritus Sancti una est divinitas, aequalis gloria, coeterna maiestas.
Pero la divinidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo es una, es igual su gloria, es coeterna su majestad.
But the Father and the Son and the Holy Spirit have one divinity, equal glory, and coeternal majesty.
7
Qualis Pater, talis Filius, talis Spiritus Sanctus.
Como el Padre, tal el Hijo, tal el Espíritu Santo.
What the Father is, the Son is, and the Holy Spirit is.
8
Increatus Pater, increatus Filius, increatus Spiritus Sanctus.
Increado el Padre, increado el Hijo, increado el Espíritu Santo.
The Father is uncreated, the Son is uncreated, and the Holy Spirit is uncreated.
9
Immensus Pater, immensus Filius, immensus Spiritus Sanctus.
Inmenso el Padre, inmenso el Hijo, inmenso el Espíritu Santo.
The Father is boundless, the Son is boundless, and the Holy Spirit is boundless.
10
Aeternus Pater, aeternus Filius, aeternus Spiritus Sanctus.
Eterno el Padre, eterno el Hijo, eterno el Espíritu Santo.
The Father is eternal, the Son is eternal, and the Holy Spirit is eternal.
11
Et tamen non tres aeterni, sed unus aeternus.
Y, sin embargo, no tres eternos, sino uno eterno.
Nevertheless, there are not three eternal beings, but one eternal being.
12
Sicut non tres increati, nec tres immensi, sed unus increatus, et unus immensus.
Como no son tres increados ni tres inmensos, sino uno increado y uno inmenso.
So there are not three uncreated beings, nor three boundless beings, but one uncreated being and one boundless being.
13
Similiter omnipotens Pater, omnipotens Filius, omnipotens Spiritus Sanctus.
Igualmente omnipotente el Padre, omnipotente el Hijo, omnipotente el Espíritu Santo.
Likewise, the Father is omnipotent, the Son is omnipotent, the Holy Spirit is omnipotent.
14
Et tamen non tres omnipotentes, sed unus omnipotens.
Y, sin embargo, no tres omnipotentes, sino uno omnipotente.
Yet there are not three omnipotent beings, but one omnipotent being.
15
Ita Deus Pater, Deus Filius, Deus Spiritus Sanctus.
Como es Dios el Padre, es Dios el Hijo, es Dios el Espíritu Santo.
Thus the Father is God, the Son is God, and the Holy Spirit is God.
16
Et tamen non tres dii, sed unus est Deus.
Y, sin embargo, no tres dioses, sino un Dios.
However, there are not three gods, but one God.
17
Ita Dominus Pater, Dominus Filius, Dominus Spiritus Sanctus.
Como es Señor el Padre, es Señor el Hijo, es Señor el Espíritu Santo.
The Father is Lord, the Son is Lord, and the Holy Spirit is Lord.
18
Et tamen non tres Domini, sed unus est Dominus.
Y, sin embargo, no tres señores sino un Señor.
However, there as not three lords, but one Lord.
19
Quia, sicut singillatim unamquamque personam Deum ac Dominum confiteri christiana veritate compelimur: ita tres Deos aut Dominos dicere catholica religione prohibemur.
Porque, así como la verdad cristiana nos compele a confesar que cualquiera de las personas es, singularmente, Dios y Señor, así la religión católica nos prohibe decir que son tres Dioses o Señores.
For as we are obliged by Christian truth to acknowledge every Person singly to be God and Lord, so too are we forbidden by the Catholic religion to say that there are three Gods or Lords.
20
Pater a nullo est factus: nec creatus, nec genitus.
Al Padre nadie lo hizo: ni lo creó, ni lo engendró.
The Father was not made, nor created, nor generated by anyone.
21
Filius a Patre solo est: non factus, nec creatus, sed genitus.
El Hijo es sólo del Padre: no hecho, ni creado, sino engendrado.
The Son is not made, nor created, but begotten by the Father alone.
22
Spiritus Sanctus a Patre et Filio: non factus, nec creatus, nec genitus, sed procedens.
El Espíritu Santo es del Padre y del Hijo: no hecho, ni creado, ni engendrado, sino procedente de ellos.
The Holy Spirit is not made, nor created, nor generated, but proceeds from the Father and the Son.
23
Unus ergo Pater, non tres Patres: unus Filius, non tres Filii: unus Spiritus Sanctus, non tres Spiritus Sancti.
Por tanto, un Padre, no tres Padres; un Hijo, no tres Hijos, un Espíritu Santo, no tres Espíritus Santos.
There is, then, one Father, not three Fathers; one Son, not three sons; one Holy Spirit, not three holy spirits.
24
Et in hac Trinitate nihil prius aut posterius, nihil maius aut minus: sed totae tres personae coaeternae sibi sunt et coaequales.
In en esta Trinidad nada es primero o posterior, nada mayor o menor: sino todas la tres personas son coeternas y coiguales las unas para con las otras.
In this Trinity, there is nothing before or after, nothing greater or less. The entire three Persons are coeternal and coequal with one another.
25
Ita ut per omnia, sicut iam supra dictum est, et unitas in Trinitate, et Trinitas in unitate veneranda sit.
Así, para que la unidad en la Trinidad y la Trinidad en la unidad sea venerada por todo, como se dijo antes.
So that in all things, as is has been said above, the Unity is to be worshipped in Trinity and the Trinity in Unity.
26
Qui vult ergo salvus esse, ita de Trinitate sentiat.
Quien quiere salvarse, por tanto, así debe sentir de la Trinidad.
He, therefore, who wishes to be saved, must believe thus about the Trinity.
27
Sed necessarium est ad aeternam salutem, ut incarnationem quoque Domini nostri Iesu Christi fideliter credat.
Pero, para la salud eterna, es necesario creer fielmente tambi én en la encarnación de nuestro Señor Jesucristo.
It is also necessary for eternal salvation that he believes steadfastly in the incarnation of our Lord Jesus Christ.
28
Est ergo fides recta ut credamus et confiteamur, quia Dominus noster Iesus Christus, Dei Filius, Deus et homo est.
Es pues fe recta que creamos y confesemos que nuestro Señor Jesucristo , Hijo de Dios, es Dios y hombre.
Thus the right faith is that we believe and confess that our Lord Jesus Christ, the Son of God, is both God and man.
29
Deus est ex substantia Patris ante saecula genitus: et homo est ex substantia matris in saeculo natus.
Es Dios de la substancia del Padre, engendrado antes de los siglos, y es hombre de la substancia de la madre, nacido en el tiempo.
As God, He was begotten of the substance of the Father before time; as man, He was born in time of the substance of His Mother.
30
Perfectus Deus, perfectus homo: ex anima rationali et humana carne subsistens.
Dios perfecto, hombre perfecto: con alma racional y carne humana.
He is perfect God; and He is perfect man, with a rational soul and human flesh.
31
Aequalis Patri secundum divinitatem: minor Patre secundum humanitatem.
Igual al Padre, según la divinidad; menor que el Padre, según la humanidad.
He is equal to the Father in His divinity, but inferior to the Father in His humanity.
32
Qui licet Deus sit et homo, non duo tamen, sed unus est Christus.
Aunque Dios y hombre, Cristo no es dos, sino uno.
Although He is God and man, He is not two, but one Christ.
33
Unus autem non conversione divinitatis in carnem, sed assumptione humanitatis in Deum.
Uno, no por conversión de la divinidad en carne, sino porque la humanidad fue asumida por Dios.
And He is one, not because His divinity was changed into flesh, but because His humanity was assumed unto God.
34
Unus omnino, non confusione substantiae, sed unitate personae.
Completamente uno, no por mezcla de las substancias, sino por unidad de la persona.
He is one, not by a mingling of substances, but by unity of person.
35
Nam sicut anima rationalis et caro unus est homo: ita Deus et homo unus est Christus.
Porque, como el alma racional y la carne son un hombre, así Dios y hombre son un Cristo.
As a rational soul and flesh are one man: so God and man are one Christ.
36
Qui passus est pro salute nostra: descendit ad inferos: tertia die resurrexit a mortuis.
Que padeció por nuestra salud: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos.
He died for our salvation, descended into hell, and rose from the dead on the third day.
37
Ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis: inde venturus est iudicare vivos et mortuos.
Ascendió a los cielos, está sentado a la derecha de Dios Padre omnipotente; de allí vendrá a juzgar a vivos y muertos.
He ascended into heaven, sits at the right hand of God the Father almighty. From there He shall come to judge the living and the dead.
38
Ad cuius adventum omnes homines resurgere habent cum corporibus suis: et reddituri sunt de factis propriis rationem.
A su venida, todos los hombres tendrán que resucitar con sus propios cuerpos, y tendrán que dar cuenta de sus propios actos.
At His coming, all men are to arise with their own bodies; and they are to give an account of their own deeds.
39
Et qui bona egerunt, ibunt in vitam aeternam: qui vero mala, in ignem aeternum.
Los que actuaron bien irán a la vida eterna; los que mal, al fuego eterno.
Those who have done good deeds will go into eternal life; those who have done evil will go into the everlasting fire.
40
Haec est fides catholica, quam nisi quisque fideliter firmiterque crediderit, salvus esse non poterit. Amen.
Esta es la fe católica, quien no la crea fiel y firmemente, no podrá salvarse. Amén.
This is the Catholic faith. Everyone must believe it, firmly and steadfastly; otherwise He cannot be saved. Amen.